viernes, 7 de febrero de 2020

CONCHA HERRERA ARROYO


    

Inmaculada Concepción Herrera Arroyo, (Concha), Licenciada y Doctora en Medicina, profesora, hematóloga, investigadora y académica. Nació en Madrid en 1960, está desarrollando toda su actividad profesional en el Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba.

La Dra. Herrera Arroyo lidera el grupo de “Terapia Celular” en el Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba (IMIBIC). Su grupo tiene como objetivo el desarrollo preclínico, traslacional y clínico de medicamentos de terapias avanzadas (ATMPs) en las áreas de medicina regenerativa, de terapia celular/génica y de inmunoterapia celular antitumoral mediante células CAR-T.

Familia. Hija y nieta de médicos pediatras, descubrió a los 16 años que le gustaba la medicina. El abuelo Tomás se llevó una inmensa alegría cuando vio que su nieta favorita seguía sus pasos.

Formación. Cursó la carrera y el doctorado en Medicina en Madrid, Con la tesis titulada: “Depleción selectiva de los linfocitos cd4+ más ajuste del contenido de los cd8+ del injerto contra huesped en pacientes de alto riesgo sometidos a trasplante alogénico de médula ósea”, Universidad de Córdoba. (1998). consiguiendo el Premio extraordinario en la licenciatura y en el doctorado.

Hizo el MIR de Hematologia con igual brillantez y pasó unos meses aprendiendo en Francia las nuevas técnicas de criopreservación y manipulación celular.

Docencia. Profesora de Cursos de Doctorado en la Universidad de Córdoba

Inicios profesionales. En sus inicios fue contratada para montar el laboratorio de Criobiología y Terapia Celular del Servicio de Hematología cuyo objetivo era realizar el primer autotrasplante de médula ósea. Lo consiguieron el 1 de junio de 1988. Poco después se enfrentó a un nuevo reto: producir células mesenquimales para tratar enfermedades neurológicas. La noticia estuvo en la primera plana de los periódicos: "Obama da luz verde a la investigación pública con células madre embrionarias".

 Cargos médicos. Jefe de Servicio de Hematología del Hospital Universitario Reina Sofía de Córdoba.

EATRIS. El nacimiento de la red europea de infraestructura de investigación en medicina traslacional (EATRIS) está originado por la creciente incidencia del cáncer, enfermedades cardiovasculares y otras patologías relacionadas con el aumento de la esperanza de vida y los estilos de vida en la Europa actual, junto con la presión que esto conlleva en los presupuestos de salud y en los servicios médicos. El objetivo principal de EATRIS es convertir la investigación biomédica en terapias útiles acelerando el proceso de desarrollo de medicamentos y diagnósticos. Los miembros de la red son seleccionados por su capacidad y experiencia en colaboración público-privado, por sus investigadores líderes en investigación multidisciplinaria, y por la disponibilidad de infraestructuras y equipos de alto nivel. Actualmente tiene más de 80 miembros, de los cuales 15 son españoles.

IMIBIC. La plataforma de terapias avanzadas proporciona tecnologías de vanguardia para los problemas críticos en el desarrollo de ATMP, como instalaciones GMP especializadas (Good Manufacturing Practice), equipos de imagen, modelos animales, experiencia clínica e instalaciones para estudios clínicos. Una de las representantes del IMIBIC en la plataforma EATRIS es la Dra. Inmaculada Concepción Herrera Arroyo, que es investigadora principal del grupo CG14 Terapias Avanzadas y Jefe de Servicio de Hematología del Hospital Universitario Reina Sofía,

Medicina regenerativa. Dentro de los diez días posteriores al infarto agudo de miocardio, el equipo de la doctora Herrera extraen al paciente unos 150 mililitros (medio vaso de agua) de médula ósea, pinchando a la altura de la cresta iliaca (el final de la espalda). En el laboratorio, selecciona las células madre que le interesan y reduce el líquido a unos 10 mililitros, que contienen entre 800 y 1.000 millones de células.

Los cardiólogos practican un cateterismo, es decir, introducen un tubito hueco en la femoral a la altura de la ingle hasta la arteria coronaria afectada y depositan ese líquido en el ventrículo izquierdo. Alrededor de un 5% de esas células madre permanecen en el ventrículo. El resto se distribuye por el cuerpo a través del flujo sanguíneo. Ese pequeño grupo de células posibilita la regeneración de la parte infartada. "El resultado final es extraordinariamente mejor que con cualquier otro tratamiento". Y sobre todo, el paciente se libra de un trasplante o de una muerte posterior por una arritmia grave o una insuficiencia cardiaca severa post-infarto. Desde 2004, se ha generalizado este tipo de tratamiento.

Academias. El 4 de junio de 2023 ha realizado en ingreso como Académica de Número en la Real Academia de Medicina de Sevilla con su discurso de ingreso “El cambio de paradigma en el tratamiento de las neoplasias hematológicas” que ha sido contestado por el Académico D. Carlos Pera Madrazo. Es la segunda mujer que es Académica de Número de esta institución.

Reconocimientos honoríficos. La Unidad de Terapia Celular del hospital Reina Sofía y su directora, la doctora Concha Herrera Arroyo, han sido reconocidos con un Cordobés del Año, distinción que entrega Diario Córdoba. (2015). La doctora Herrera asegura que todos los logros conseguidos durante más de una década son resultado del esfuerzo de un equipo multidisciplinar que, con alta cualificación, trabaja día a día para el desarrollo de nuevos tratamientos en el marco de la Iniciativa Andaluza en Terapias Avanzadas, promovida por las consejerías de Salud e Innovación de la Junta de Andalucía. Con el apoyo a su vez del Instituto Maimónides de Investigación Biomédica de Córdoba (Imibic), centro del que esta unidad forma parte como grupo de investigación consolidado.



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